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La compra de moneda extranjera.

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La compra de moneda extranjera.

 ¿Un derecho o una gracia del príncipe? Nunca guardes todo tu dinero en el país donde vives, porque puede pasar algo. Y generalmente pasa. Adam Smith

A raíz de un reciente artículo publicado en La Ley, en el que se hizo un análisis de la reglamentación incorporada por el Gobierno Nacional a la compra y venta de moneda extranjera a partir del año 2011, ello en el marco de un comentario al fallo “Moyano Nores” dictado por la Corte Suprema de Justicia, se plantea el interrogante que titula este artículo.

Resulta que en el comentario al que aludo, luego de analizar la normativa circundante al denominado “cepo cambiario”, trae a colación un fallo de la Corte Suprema sobre normas de política cambiaria en épocas del denominado proceso de reorganización nacional. En este fallo, relativo a la salida cambiaria de la denominada “tablita” de Martinez de Hoz, la Corte confirmó la constitucionalidad de las normas involucradas, aludiendo a la máxima jurisprudencial que refiere a la “inexistencia de un derecho adquirido al mantenimiento de leyes o reglamentación o a la inmovilidad legislativa”, que tiene su génesis en el sistema republicano de gobierno, por lo que es indiscutible.

Ahora bien, no pareciera que en el caso “Moyano Nores” se haya planteado alguna controversia sobre esta definición doctrinaria, por lo que a priori la aplicación de la doctrina “Revestek” a la actual situación legislativa relacionada con las restricciones para la compra de moneda extranjera en el mercado único y libre de cambios (MULC) resulta al menos dudosa.
(………)
Analizada la cuestión que generaba el interrogante inicial, debo concluir al menos para mi, que sí existe el derecho ha adquirir divisas. Y que por ende, las medidas dispuestas por el BCRA y la AFIP son inconstitucionales.

Quedará para otra oportunidad el fallo de la Corte Suprema que así lo declare, ello siempre y cuando el litigante lo plantee teniendo presente los cambios legislativos a prueba de tontos que suelen hacer los gobiernos nacionales.

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